La hiperplasia prostática benigna (HPB) es un agrandamiento no canceroso de la próstata. Al crecer, la próstata puede comprimir la uretra y dificultar la micción. Es muy frecuente con la edad: la mayoría de los hombres nota algún síntoma a partir de los 60 años. Que sea común no significa que tenga que resignarse a vivir con ello.
Síntomas a los que prestar atención
- Micción frecuente, sobre todo levantarse por la noche (nocturia)
- Chorro débil, lento o intermitente
- Dificultad para iniciar la micción o necesidad de hacer fuerza
- Sensación de que la vejiga nunca se vacía del todo
- Necesidad repentina y urgente de orinar
Sin tratar, una HPB importante puede afectar el sueño, la rutina diaria y, con el tiempo, la vejiga y los riñones. La buena noticia es que un diagnóstico preciso suele conducir a un alivio sencillo.
¿No sabe qué tan importantes son sus síntomas? La evaluación de síntomas prostáticos toma unos dos minutos y le da una puntuación que puede llevar a su consulta.
Cómo lo evaluamos
El Dr. Shusterman empieza por entender el panorama real: su patrón de síntomas, un examen dirigido y pruebas específicas en lugar de un estudio genérico. Según su caso, puede incluir un estudio del flujo urinario, una medición de qué tan bien vacía la vejiga, un análisis de PSA en sangre y una evaluación del tamaño de la próstata. El objetivo es saber exactamente qué causa sus síntomas antes de recomendar nada.
Opciones de tratamiento
El tratamiento se ajusta a cuánto le afectan los síntomas y a lo que es importante para usted, incluida la preservación de la función sexual.
Seguimiento y hábitos de vida
Para síntomas leves, suelen bastar ajustes sencillos en el horario de los líquidos, la cafeína y ciertos medicamentos, con revisiones periódicas para detectar cualquier cambio.
Medicamentos
Varios medicamentos bien establecidos relajan la próstata o la reducen con el tiempo. Ayudan a muchos hombres, aunque algunos prefieren evitar los efectos secundarios a largo plazo.
Procedimientos mínimamente invasivos
Esta es un área de especial dedicación. Las técnicas modernas mínimamente invasivas alivian la obstrucción con menos tiempo de recuperación que la cirugía tradicional, y varias están diseñadas específicamente para preservar las erecciones y la eyaculación. Para los hombres que buscan un alivio duradero sin las contrapartidas de las operaciones antiguas, estas opciones suelen marcar el punto de inflexión.
Una nota sobre la función sexual. Muchos hombres retrasan el tratamiento de la HPB por temor a tener que elegir entre el alivio y la intimidad. Con las opciones mínimamente invasivas actuales, casi nunca es así, y vale la pena hablarlo abiertamente.
Preguntas frecuentes
¿La próstata agrandada es lo mismo que el cáncer de próstata?
No. La HPB es un agrandamiento benigno, no canceroso, y no se convierte en cáncer. Como ambos se vuelven más frecuentes con la edad, la evaluación suele estudiar los dos a la vez.
¿El tratamiento afectará mi función sexual?
Proteger la función sexual es una prioridad. Varios procedimientos modernos están diseñados para aliviar los síntomas preservando las erecciones y la eyaculación. El Dr. Shusterman repasa con usted las ventajas y desventajas de cada opción.
¿Tengo que empezar con medicamentos?
No necesariamente. Los síntomas leves pueden requerir solo seguimiento. Los medicamentos ayudan a muchos hombres, pero los procedimientos mínimamente invasivos son una opción directa cuando el medicamento no funciona o causa efectos secundarios que prefiere evitar.
¿Con qué rapidez me pueden atender?
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